El test, de un vistazo
preguntas
Este es el modo que más se parece a lo que te vas a encontrar en la Jefatura: el reloj corre hacia atrás, no ves si has acertado hasta el final y no puedes volver a una pregunta anterior. Si aquí sacas 27 o más de forma estable, el examen real deja de ser un problema.
Practica por temas y repasa tus errores.
Responde 30 preguntas en 30 minutos.
La DGT publica la nota el mismo día en su sede electrónica.
La estructura sí: 30 preguntas con tres respuestas cada una y una sola válida, media hora de tiempo y un máximo de tres fallos. También el silencio, que es lo que más descoloca: durante el examen no hay ninguna señal de si vas bien o mal, y esa incertidumbre es la que hace dudar de preguntas que ya sabías.
Lo que no reproduce es el banco oficial. Nuestras preguntas están redactadas desde cero sobre el mismo temario, así que sirven para comprobar si entiendes la norma, no para memorizar enunciados concretos. Es una diferencia a favor: quien memoriza enunciados suspende en cuanto le cambian dos palabras.
| Resultado | Qué significa | Qué hacer |
|---|---|---|
| 29 o 30 | Nivel de examen con margen | Mantener con un test diario |
| 27 o 28 | Aprobarías, pero sin colchón | Repasar los fallos hasta que no se repitan |
| 24 a 26 | Suspenso por poco | Practicar por bloques el tema que falla |
| Menos de 24 | Falta base | Leer el manual y volver a los tests por temas |
Treinta minutos para treinta preguntas es un minuto por pregunta, y sobra. La gente no suspende por falta de tiempo, suspende por atascarse: dedica cuatro minutos a una pregunta rebuscada y luego contesta cinco a la carrera. Si una pregunta se te resiste más de un minuto, márcala mentalmente, responde lo que te parezca más razonable y sigue.
Una muestra de todo el temario, con la respuesta correcta marcada y la explicación de por qué lo es. En el test entran 2111 preguntas en total.
Por qué: El material absorbente trabaja deformándose una sola vez. Un casco que ya ha trabajado protege bastante menos, aunque parezca intacto.
Por qué: La inercia crece con la masa y el reparto de pesos se desplaza hacia atrás, lo que además resta estabilidad en curva.
Por qué: Equivale a 1,2 g/l en sangre. Por debajo de esa cifra también puede haber delito si se acredita que el conductor está afectado.
Por qué: Manipular una fractura puede dañar nervios y vasos, además de convertir una fractura cerrada en abierta.
Por qué: El circuito de frenado sigue operativo, pero en una frenada fuerte las ruedas pueden bloquearse. Conviene ampliar la distancia de seguridad.
Por qué: Es la medida que protegen las señales de limitación de altura antes de los pasos inferiores y los túneles.
Por qué: El error clásico aparece al salir de un aparcamiento o al girar: el cuerpo busca el carril equivocado sin pensarlo.
Por qué: Por eso no existe una equivalencia fiable entre consumiciones y tasa. La única cifra segura para conducir es cero.
Por qué: No es una plaza cómoda, es una plaza necesaria: normalmente es la única con espacio suficiente para desplegar una silla de ruedas.
Por qué: Un litro de aceite contamina muchísima agua. Su gestión está regulada como residuo peligroso.
Por qué: La inmovilización termina cuando desaparece la causa, pero los gastos corren por cuenta del titular igualmente.
Por qué: La maniobra tiene dos partes y cada una se señaliza. Volver sin avisar sorprende al adelantado, que es quien menos margen tiene.
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